lunes, 29 de febrero de 2016

Se siente una paz  llena de espinas y una soledad llena de versos
Una noche tajeada que va yendo y va viniendo
Un velador que florece sombras
Una palabra que ofrece bocas
Un silencio que opaca el cuerpo

Una cuchara que revuelve las tripas



Detallando una búsqueda impotente, una pérdida invencible
Qué se busca en la salvaje noche de los sueños que ceden bajo el cielo raso
Qué se encuentra en la mañana sobria bajo el sol recién nacido
Las decisiones mueren infecundas
Las preguntas se desbordan y me desbordo como una pregunta

Me tenso como una pregunta y me ablando como un cuerpo dormido