sábado, 29 de octubre de 2022

Y ahora qué

 

  Y ahora qué. Hay un gato tirado arriba de la mesa. Y ahora qué. Se evidencia lo que ya era evidente. Un naufragio entre las piedras. Una jaula entre las aves. Y ahora más. Sensaciones que no llegan a declararse. Absolución de antemano. Hago poesía con las manos pero, si tengo que pronunciar, pierdo. Lleno la casa de sonidos. Constantemente. En latín verbum dicere tiene el mismo sentido que verbum facere; decir la palabra es hacer la palabra.

Ansiedad

  Tengo tanta ansiedad que me da ansiedad hasta cuando escribo, me da ansiedad pensar en ponerme a escribir. Me obligo y ahí me doy cuenta de esto, de la ansiedad que tengo al escribir. Soy insondable hasta para mí, dije. Cuántos no se sentirán así. Hay una ansiedad primigenia. Pero esta mía es otra, esta mía la aplasta a la primigenia. Esta mía no es instinto, es mente. Es suficiente, y no me alcanza. Quiero más, busco más, encuentro más, exagero, exagero para terminar disimulando, deambulando entre mil ideas que no son nada, son cotillón, escenografía. Hay lugares a donde no quiero ir, hay cosas a donde no quiero ir.