sábado, 18 de junio de 2016

Máquina del tiempo

Máquina del tiempo III

El humano va creando sus propias máquinas del tiempo. O va buscando su máquina del tiempo en distintos lugares o cosas. Por ejemplo, el tocadiscos. Quizá se puso de moda, pero si persistió es porque hay quienes lo hicieron persistir, porque se vieron ellos persistir en la música de aquellos discos. El libro ya es alevosamente una de esas máquinas del tiempo.
Sin embargo ¿cuántos han soñado, o investigado, acerca del viaje en el tiempo, cuántos se volvieron locos de ambición?
  
 Máquina del tiempo II

El humano va creando sus propias máquinas del tiempo. Yo quiero una máquina que nos lleve, que nos mantenga en cierto movimiento y no que nos estanque en el pasado o en el futuro. Esas aguas estancas del tiempo tienen un vaho a Ceamse que nos oxida, que nos da la fiebre ¿Quién nos hace elegir entre aprovechar al máximo el momento y aprovechar al máximo la vida como cuestiones antagónicas? Como si el momento placentero fueran pedacitos de tiempo que vamos recortando del extremo final de la línea temporal de nuestra vida, porque los placeres esos tienen su precio. Reservémonos, nos dirán, para estar bien en la vejez. Necesitaremos trabajar hasta muy, muy viejos, puesto que la jubilación no alcanza.


 Máquina del tiempo I


El humano va creando sus propias máquinas del tiempo. Perder es que la máquina nos cree a nosotros. Está bien que el humano cree su máquina del tiempo. Está mal que el humano crea en su máquina del tiempo ¿quién nos cree y quién nos crea? No hay que buscar al creador, hay que buscar al creedor. Nosotros somos muchas veces los creadores, y cuando somos creadores, en tanto que tales, no creemos en nada. Cuando nos crean, creemos cualquier cosa.