Máquina del tiempo III
El humano va creando sus
propias máquinas del tiempo. O va buscando su máquina del tiempo en distintos
lugares o cosas. Por ejemplo, el tocadiscos. Quizá se puso de moda, pero si persistió
es porque hay quienes lo hicieron persistir, porque se vieron ellos persistir
en la música de aquellos discos. El libro ya es alevosamente una de esas
máquinas del tiempo.
Sin embargo ¿cuántos han soñado,
o investigado, acerca del viaje en el tiempo, cuántos se volvieron locos de
ambición?
Máquina del tiempo II
El
humano va creando sus propias máquinas del tiempo. Yo quiero una máquina que
nos lleve, que nos mantenga en cierto movimiento y no que nos estanque en el
pasado o en el futuro. Esas aguas estancas del tiempo tienen un vaho a Ceamse
que nos oxida, que nos da la fiebre ¿Quién nos hace elegir entre aprovechar al
máximo el momento y aprovechar al máximo la vida como cuestiones antagónicas?
Como si el momento placentero fueran pedacitos de tiempo que vamos recortando
del extremo final de la línea temporal de nuestra vida, porque los placeres
esos tienen su precio. Reservémonos, nos dirán, para estar bien en la vejez.
Necesitaremos trabajar hasta muy, muy viejos, puesto que la jubilación no
alcanza.
Máquina
del tiempo I
El
humano va creando sus propias máquinas del tiempo. Perder es que la máquina nos
cree a nosotros. Está bien que el humano cree su máquina del tiempo. Está mal
que el humano crea en su máquina del tiempo ¿quién nos cree y quién nos crea?
No hay que buscar al creador, hay que buscar al creedor. Nosotros somos muchas
veces los creadores, y cuando somos creadores, en tanto que tales, no creemos
en nada. Cuando nos crean, creemos cualquier cosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario